Robert Robinson: convertido por Whitefield, autor de un himno inmortal y tentado por radicales políticos

Este influyente predicador del siglo XVIII, autor del himno “Fuente de la vida eterna”, es una figura controvertida hasta hoy. Por décadas tuvo un gran impacto a través de su predicación y su fervor evangélico. ¿Por qué se le terminó asociando con radicales políticos?

Imagen: BITE

Escucha este artículo en formato podcast:

Nota del editor: Las traducciones de las estrofas de Fuente de la vida eterna que se presentan a lo largo de este artículo no corresponden a las versiones más conocidas o tradicionales en español. Con el fin de preservar la profundidad de las ideas y los matices teológicos analizados por el autor, hemos optado por una traducción más precisa del texto original de Robert Robinson.

Prone to wander, Lord, I feel it.
Propenso a extraviarme, Señor, lo siento.

Prone to leave the God I love.
Propenso a dejar al Dios que amo.

Robert Robinson escribió estas palabras cuando era un joven de veintitantos años, poco tiempo después de su conversión. Aparecieron en 1758 en una de las estrofas de su ahora clásico himno, Fuente de la vida eterna (en inglés, Come, thou fount of ev’ry blessing). El himno en su totalidad es un gran testimonio de la gracia de Dios que lo había salvado, a pesar de poseer un corazón que era “propenso a vagar”.

Partitura del himno Fuente de la vida eterna / Foto: Hymnary

Sin embargo, para el momento de su muerte a los 54 años, algunos se preguntaban si Robinson efectivamente se había extraviado, al menos teológicamente. Murió justo después de pasar un tiempo con Joseph Priestley, uno de los radicales políticos y teológicos más infames de finales del siglo XVIII. Priestley y sus compañeros unitarios (quienes negaban la deidad de Cristo) se apresuraron a reclamar a Robinson como uno de los suyos. Priestley incluso afirmó que Robinson “atacó la ortodoxia de manera más directa y sarcástica de lo que yo lo había hecho en toda mi vida”.

Entonces, ¿qué tanto se había alejado Robert Robinson?

Pobre, sin educación y huérfano de padre

Robinson nació en 1735, en un pequeño pueblo comercial cerca de Norwich, al sureste de Inglaterra. Nació el mismo año en que el gran evangelista George Whitefield se convirtió en sus habitaciones universitarias en Oxford, y mientras un avivamiento local agitaba la parroquia de Jonathan Edwards en Nueva Inglaterra, extendiéndose por todo el valle del río Connecticut. Pero tendrían que pasar otros 17 años antes de que Robinson escuchara predicar a Whitefield y fuera atraído a la órbita del movimiento de avivamiento.

Robinson nació en 1735, en un pequeño pueblo comercial cerca de Norwich, al sureste de Inglaterra. / Imagen: The Old Map Company

De hecho, su hogar estaba “desprovisto de piedad” y el matrimonio de sus padres fue descrito como un desastre. Cuando el joven Robert entraba en la adolescencia, su disoluto padre estaba siendo demandado por deudas; finalmente abandonó a la familia y murió poco después. Aunque la familia de su madre poseía riquezas, tierras y casas, el abuelo de Robert repudiaba el matrimonio y, en un gesto cruel, dejó a su hija solamente media guinea (unos 100 dólares de hoy). La madre de Robert, al ver que su hijo tenía capacidad intelectual, lo mantuvo en la escuela recibiendo inquilinos y como costurera. Sin embargo, pronto la carga fue excesiva y, para cuando Robert cumplió 13 años, tuvo que abandonar su educación formal.

Un amigo de la familia tenía un hermano en Londres que era barbero, y se tomó la decisión de enviar a Robert a la ciudad como aprendiz en ese oficio. Esto significaba que quedaría bajo el cargo y la responsabilidad de su maestro durante siete años. Así, pasaría su adolescencia lejos de casa, en la gran metrópoli.

Robinson nació en 1735, el mismo año en que un avivamiento liderado por Jonathan Edwards sacudía Nueva Inglaterra y se extendía por el valle del río Connecticut. / Imagen: Landmark

“Jesús me buscó”

Un historiador habla del “síndrome del aprendiz culpable”, refiriéndose a los muchos jóvenes que abandonaban las estructuras sociales del campo —que reforzaban la moral— y se metían en problemas al sumergirse en el anonimato y las tentaciones de una ciudad como Londres. Cuando estos jóvenes se topaban con la predicación evangélica que se extendía por la metrópoli, sus conciencias se herían con facilidad.

Esto es exactamente lo que le sucedió a Robinson. El domingo 24 de mayo de 1752, él formaba parte de una banda de jóvenes que emborracharon a una adivina con ginebra barata y luego visitaron el Tabernáculo de Whitefield en Moorfields “para burlarse del predicador y compadecer a sus oyentes”, pero en lugar de eso, Robinson quedó obsesionado por el sermón de Whitefield sobre la ira venidera. Día y noche estuvo atribulado al recordar el mensaje.

George Whitefield predicando. / Imagen: John Collet

Esta inquietud culminó tres años más tarde en su conversión total. Sabemos esto por una anotación críptica que hizo en latín en una hoja en blanco de uno de sus libros. Decía que el martes 10 de diciembre de 1755, “encontró perdón pleno y gratuito a través de la preciosa sangre de Jesucristo”. No es de extrañar que pronto escribiera en su famoso himno:

Jesus sought me when a stranger,
Jesús me buscó cuando era un extraño,

Wandering from the fold of God;
apartado del rebaño de Dios;

He, to rescue me from danger,
Él, para rescatarme del peligro,

Bought me with his precious blood.
me compró con Su preciosa sangre

Robert Robinson / Imagen: Dominio público

Abrazando a los bautistas

Cerca del tiempo en que terminaba su aprendizaje, empezó a considerar entrar al ministerio, y solía practicar sermones para sí mismo durante una hora seguida. Permaneció en Londres un par de años más y, en 1758, regresó a la granja de su tío en Suffolk. Tenía 22 años y comenzó formalmente a imitar a Whitefield y a otros metodistas, predicando sin notas y formando una sociedad en la aldea. Pronto fue invitado a predicar en el Tabernáculo de James Wheatley en Norwich. Fue en un himnario publicado por Wheatley donde apareció por primera vez el famoso himno de Robinson.

Aunque su tiempo en la zona de Norwich fue breve, resultó significativo. Aquí conoció y se casó con Ellen Payne, con quien tendría 12 hijos. También aquí sus convicciones lo llevaron a separarse de la Iglesia Establecida —con la cual los metodistas aún estaban estrechamente conectados— y a fundar una iglesia calvinista independiente en la ciudad. Luego recibió el bautismo de adultos; sería bautista desde entonces.

Fue la famosa escritora bautista Anne Dutton quien informó a los diáconos de la congregación de bautistas particulares en Cambridge que “había un joven en Norwich que había estado predicando entre los metodistas, pero que recientemente había sido bautizado y quería establecerse en una congregación bautista”. Comenzó a predicar para los bautistas de Cambridge en un rol de prueba. Se sentía indigno, dada su crianza irreligiosa, su falta de educación y su juventud. Pero después de dos años, fue ordenado como su pastor permanente.

Anne Dutton / Imagen: Dominio público

Pastor de los disidentes

Su ministerio comenzó con 34 personas amontonadas en un “tugurio húmedo, oscuro, frío, ruinoso y despreciable” en una ciudad que despreciaba a los disidentes. Aun así, se mantuvo fiel a su llamado y, con el tiempo, se construyó una nueva casa de oración. Después de 15 años, había 200 familias en la iglesia, con congregaciones de 600 personas por la mañana y 800 por la noche. Llegó a 1000 personas más a través de su predicación itinerante en los pueblos cercanos durante la semana. En una época en la que el porcentaje de disidentes caía en la mayoría de los condados alrededor de Cambridge, la influencia de Robinson aumentó significativamente su número en Cambridgeshire.

Robinson fue, sin duda, un pastor amado y eficaz durante tres décadas en Cambridge. Este fue su ministerio principal. No sabemos mucho sobre su uso continuo de himnos, pero hay una nota en el libro de la iglesia que resultará familiar para cualquiera que hoy haya enfrentado conflictos por los estilos de música: “Gente obstinada (…) encontró fallos en ciertas melodías”. Se trataba de las llamadas “melodías alegres” introducidas en las conferencias de los domingos por la noche, diseñadas para llegar a un público más amplio. Evidentemente, a algunos miembros de la iglesia no les gustaban los métodos de Robinson para atraer a los interesados.

Robinson fue un pastor amado y eficaz durante tres décadas en Cambridge. / Imagen: Dominio público

Tolerante hasta el exceso

A mediados de la década de 1770, Robinson se sintió cada vez más atraído por el activismo público para defender las libertades civiles y religiosas. Era muy consciente de que las leyes del país aún imponían restricciones a los disidentes. Así que se dedicó a estudiar la historia de la Iglesia para defender la causa de los no conformistas. Para él, la Reforma protestante trataba principalmente sobre la libertad de conciencia, más que sobre declaraciones doctrinales. “El derecho al juicio privado”, escribió, “es el fundamento mismo de la Reforma”. Llegó a detestar que se atara la conciencia de alguien a una declaración de fe.

En la esfera política, fue una voz activa para la reforma parlamentaria (y fue mencionado por su nombre en la Cámara de los Comunes por Edmund Burke). También fue un opositor temprano de la esclavitud y del comercio de esclavos, predicando y enviando peticiones en su contra. Afirmó claramente que la esclavitud era incompatible con el cristianismo. Bajo ese mismo principio de libertad, celebró las revoluciones estadounidense y francesa. De hecho, recibió la visita del general Reed, segundo al mando de Washington, quien le ofreció pasaje a América y tierras si dejaba todo y se marchaba.

Edmund Burke / Pintura: Joshua Reynolds

Robinson era un hombre abierto a otros puntos de vista y tolerante —quizás hasta el exceso—. Mantenía amistad con radicales políticos y teológicos, incluyendo a unitarios y otros que negaban la divinidad de Cristo (socinianos). Había un pequeño grupo sociniano en su congregación en Cambridge, y se negó a tomar partido contra ellos cuando surgió la división sobre el tema.

Como muchos otros antes y después, Robinson quería apelar solo a la Biblia y no a declaraciones de fe ni credos. Pero siempre existe el peligro de que esta forma de pensar lleve a una elevación poco saludable del juicio privado. Si creemos que podemos recuperar el verdadero mensaje de la Escritura por nuestra cuenta, sin depender de las doctrinas derivadas de ella y recibidas por la Iglesia universal, es posible que, en efecto, nos encontremos “propensos a extraviarnos”.

Cuando sea libre de pecar

Qué tanto se alejó Robinson teológicamente al final de su vida es una pregunta que aún se debate. Si no hubiera ido a Birmingham y predicado en la iglesia de Priestley apenas unos días antes de morir, quizás se le recordaría de otra manera. Un año antes de fallecer, reafirmó lo que había escrito antes: que los socinianos eran hermanos errados; y en una de sus últimas cartas, afirmó que no era ni sociniano ni ariano.

El evangélico anglicano John Newton, 6 años después de la muerte de Robinson, escribió al biógrafo de este diciendo que esperaba que su propia historia espiritual terminara donde comenzó la de Robinson. Temía que, en sus últimos años, este se hubiera inclinado más a ayudar a la gente a dudar que a creer. Y le preocupaba que hubiera estado recorriendo el mismo camino que Priestley, desde el escepticismo hacia el unitarismo.

John Newton / Britannica

Es difícil saberlo con certeza. Pero Newton tenía razón sobre los primeros años del ministerio de Robinson. Hay pruebas abundantes de las décadas de 1750 y 1760 que muestran que Robinson estaba animado por una fe y piedad evangélicas que más tarde se compararon con las de Jonathan Edwards.

También debemos recordar con compasión que Robinson fue, al final de su vida, un hombre quebrantado. Para 1790, el año en que murió, estaba física y mentalmente enfermo. Sus sermones se volvieron incomprensibles y algunos lo describieron como demente. Nunca se recuperó de la muerte de su hija Julie, de 17 años, en 1787. Enfrentó una crisis financiera que pudo haberlo llevado a la prisión por deudas. Además, muchos de sus amigos le habían dado la espalda.

Al pensar en su sufrimiento desde la distancia, la estrofa final de su gran himno cobra mayor intensidad. Ya no se canta mucho, pero podemos imaginar a Robinson al final cantando sus primeros versos, confiando —como todos debemos hacerlo— en la “gracia infinita” de Cristo como su esperanza definitiva ante la muerte:

On that day when freed from sinning
Ese día, libre ya de pecado

I shall see thy lovely face,
tu hermoso rostro veré;

Clothed then in blood-washed linen
vestido con lino lavado en Tu sangre

How I’ll sing thy boundless grace.
Tu gracia infinita cantaré.


Este artículo fue traducido y ajustado por David Riaño. El original fue publicado por Bruce Hindmarsh en Desiring God. Allí se encuentran las citas y notas al pie.

Apoya a nuestra causa

Espero que este artículo te haya sido útil. Antes de que saltes a la próxima página, quería preguntarte si considerarías apoyar la misión de BITE.

Cada vez hay más voces alrededor de nosotros tratando de dirigir nuestros ojos a lo que el mundo considera valioso e importante. Por más de 10 años, en BITE hemos tratado de informar a nuestros lectores sobre la situación de la iglesia en el mundo, y sobre cómo ha lidiado con casos similares a través de la historia. Todo desde una cosmovisión bíblica. Espero que a través de los años hayas podido usar nuestros videos y artículos para tu propio crecimiento y en tu discipulado de otros.

Lo que tal vez no sabías es que BITE siempre ha sido sin fines de lucro y depende de lectores cómo tú. Si te gustaría seguir consultando los recursos de BITE en los años que vienen, ¿considerarías apoyarnos? ¿Cuánto gastas en un café o en un refresco? Con ese tipo de compromiso mensual, nos ayudarás a seguir sirviendo a ti, y a la iglesia del mundo hispanohablante. ¡Gracias por considerarlo!

En Cristo,

Giovanny Gómez
Director de BITE
¿Mi donación es segura?
¿Mi donación es deducible de impuestos?
¿Puedo cancelar mi donación recurrente?

Relacionados

Anne Dutton: la escritora bautista que debatió con Wesley y Whitefield

Anne Dutton, una escritora bautista del siglo XVIII, combinó doctrina calvinista, lirismo devocional y resistencia cultural....

Leer más

Sublime Gracia: cómo una canción escrita por un esclavista se convirtió en un himno de libertad

Cantada durante marchas por los derechos civiles y en funerales presidenciales, ‘Amazing Grace’ se convirtió en...

Leer más

John Newton y su viaje espiritual: esclavitud, redención y ‘Sublime gracia’

John Newton fue marinero, comerciante de esclavos y, más tarde, pastor anglicano y autor del himno...

Leer más

Articulos recientes

La cruz y el crucificado: ¿qué significaban y qué implicaban para los cristianos del primer siglo?

Para los primeros que escucharon sobre el Salvador que murió y resucitó, la cruz evocaba un...

Leer más

Cómo los himnos cristianos contaron la historia de la fe a través de los siglos

Desde los primeros cantos a Cristo en la Iglesia primitiva hasta los himnos de la Reforma...

Leer más

El Sarcófago dogmático: lo que una pieza de mármol del siglo IV revela sobre la fe

La historia del llamado Sarcófago dogmático revela cómo los cristianos del siglo IV entendían la divinidad...

Leer más

Tendencias

El imperio financiero de los mormones: ¿cómo una iglesia se convirtió en un gigante económico global?

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días podría alcanzar un valor neto...

Leer más

La gran reconfiguración de la infancia: el nuevo entorno de pantallas, comida ultra procesada y sobreprotección

Generaciones enteras están creciendo entre estímulos digitales adictivos, comida ultraprocesada y modelos de crianza que, buscando...

Leer más

Mártires asesinados con lanzas: la muerte de cinco misioneros que avivó el impulso misionero

Lo que comenzó como un intento de contacto pacífico entre misioneros cristianos y una tribu aislada,...

Leer más

Hotel California y mensajes subliminales en la música

Desde la década de los 80 se ha hablado de los contenidos ocultos e incluso satánicos...

Leer más

¿Por qué el Mosaico de Megido es el descubrimiento más importante después de los Rollos del Mar Muerto?

El Mosaico de Megido nos transporta al siglo III, a una comunidad de cristianos que proclamaba...

Leer más

Temu: lo que la iglesia debería considerar antes de “comprar como millonario”

La promesa de Temu de hacerte “comprar como millonario” ha seducido a muchos, pero los bajos...

Leer más