El segmento de habla inglesa de la Iglesia cristiana está en medio de la conmemoración del aniversario número 500 de su libro más trascendental. Solo tres copias de este libro han sobrevivido. Cuando la British Library compró una de estas copias al Bristol Baptist College en 1994, declaró que era “el libro impreso más importante en el idioma inglés”. Ese libro es la traducción al inglés del Nuevo Testamento de William Tyndale, la cual marcó la primera vez que la Biblia había sido traducida directamente de su idioma original al inglés moderno.
La importancia del Nuevo Testamento de Tyndale no reside solamente en su logro inherente y su impacto en su propia época. Estos son significativos, pero es más relevante para nosotros la historia menos conocida de los 500 años de influencia de este libro después de que dejara de imprimirse tras la muerte de Tyndale. Este legado es el tema de este artículo. Mi objetivo es pintar un cuadro de lo que le debemos hoy al Nuevo Testamento de Tyndale y cómo llegamos a recibir estos beneficios.
Compromiso radical con la Palabra de Dios
Antes de rastrear la influencia del Nuevo Testamento de Tyndale a lo largo de sus 500 años de historia, necesitamos saber algo sobre su origen y nacimiento. William Tyndale era un joven granjero de Gloucestershire, Inglaterra. Probablemente nació en 1494. La incertidumbre de esa fecha, junto con una completa escasez de información verificable sobre su infancia, nos dice que provenía de un entorno poco distinguido. Sin embargo, Dios lo dotó de una habilidad lingüística tan extraordinaria que en sus últimos años hablaba siete idiomas con fluidez además de su inglés nativo: latín, hebreo, griego, alemán, italiano, español y francés.
Por supuesto, Tyndale no dominó esos idiomas sin una educación en ellos, pero cuando indagamos en esa educación, nos llevamos una sorpresa. Aunque Tyndale pasó doce años en los venerables salones de las universidades de Oxford y Cambridge, casi todo lo que se llevó de utilidad para su eventual obra de traducción fue el resultado de la autoeducación, no del aula. De hecho, durante sus cinco años en Cambridge (que era afín a las ideas de Lutero), Tyndale pasó su tiempo como un erudito independiente dedicado al estudio autodidacta en lugar de a un programa de grado.

Después de sus estimulantes años en Oxford y Cambridge, Tyndale regresó a su región natal y sirvió por un período de dos años como tutor de los hijos de una prominente familia local. Fue aquí donde descubrió y confirmó su vocación de vida como traductor de la Biblia. El famoso momento que definió su llamado ocurrió cuando escuchó a un sacerdote católico decir que “estaríamos mejor sin la ley de Dios que sin la del papa”. Tyndale dio su famosa respuesta: “Si Dios me perdona la vida, antes de que pasen muchos años haré que un niño que maneja el arado sepa más de las Escrituras que tú”. Esta es la primera vez que escuchamos sobre su resolución de ser un traductor de la Biblia, y fue el punto de inflexión de su vida. Como veremos, la declaración del joven del arado es la frase más incomprendida y tergiversada asociada con Tyndale.
La historia de su vida fugitiva tras su exilio es bien conocida. Dado que en Inglaterra poseer cualquier parte de la Biblia en inglés era un delito que se castigaba con la pena capital, Tyndale vio que la única manera de poder seguir su vocación como traductor de la Escritura era mudarse a Alemania. Incluso allí, su trabajo era una empresa arriesgada. Cuando la impresión del Nuevo Testamento de Tyndale había llegado a Mateo 22, la imprenta fue allanada por simpatizantes católicos, y Tyndale apenas logró escapar con su manuscrito inédito en la mano. En 1526, el libro que moldeó nuestro mundo fue publicado en Alemania y contrabandeado a Inglaterra, donde fue quemado públicamente por las autoridades católicas y circuló de forma privada por todo el país entre los crecientes números de adherentes a la Reforma.
Tyndale murió como mártir en 1536. Él sigue siendo influyente en nuestras vidas hoy en día porque fue receptivo y fiel al llamado de Dios en su vida. En el resto de este artículo, exploro tres esferas de la influencia de 500 años de Tyndale: sobre la teoría de traducción de la Biblia, sobre las palabras y el estilo de las traducciones de la Escritura al inglés, y sobre la alfabetización bíblica en los países de habla inglesa. En las tres esferas, el Nuevo Testamento de Tyndale todavía habla, a pesar de que su publicación cesó con la muerte de su autor.

La influencia de Tyndale en la teoría de traducción de la Biblia
La influencia de Tyndale en la filosofía de traducción de la Biblia es un aspecto poco conocido de su legado. Pero este tema es importante porque cada traducción de la Escritura tiene características específicas basadas en la filosofía de traducción adoptada por un traductor o comité de traductores, un hecho que está oculto para la mayoría de los lectores del texto bíblico (lo cual juega en su contra).
La filosofía de traducción de Tyndale marcó la brújula para la traducción de la Biblia al inglés hasta mediados del siglo XX, e incluso después de eso ha sido aceptada por la mitad del público lector de la Escritura. Ese legado es tan importante como las palabras y el estilo que él eligió para su traducción al inglés, porque ambos elementos dependen de su filosofía de traducción. Otra filosofía habría producido palabras y un estilo diferentes a los que se elogian en este año conmemorativo.
Afortunadamente, Tyndale dejó una declaración notablemente completa (aunque sucinta) sobre su filosofía de traducción, la cual resumiré. Primero, sin embargo, necesitamos aclarar un gran malentendido.

La verdad sobre el joven del arado
Anteriormente señalé la ocasión en la que Tyndale dijo que esperaba ser un instrumento para asegurar que todo el espectro de la sociedad inglesa estuviera familiarizado con la Biblia, incluso un hipotético joven del arado. Él hizo esos comentarios en respuesta a un sacerdote que había planteado el tema de qué autoridad merece ser normativa en la creencia y práctica de la Iglesia. Algunos argumentarían que también tenía en mente una filosofía de traducción; específicamente, que quería traducir para un nivel de lectura de escuela primaria. Pero, ¿qué significa realmente la declaración de Tyndale?
Un punto preliminar es que en sus propios escritos no escuchamos acerca de su famoso joven del arado. En cambio, él habla consistentemente de los “laicos”, quienes representaban todo el espectro de la sociedad británica. Más importante aún, es probable que Tyndale mismo no fuera el autor de la referencia al joven del arado, sino que estuviera haciendo eco de un comentario de Erasmo de Róterdam (1466-1536), quien había influido profundamente en Tyndale durante sus años de autoeducación en la Universidad de Cambridge. En el prefacio a su edición del Nuevo Testamento griego que Tyndale usó como base de su traducción, Erasmo escribió: “Desearía que todas las mujeres, incluso las niñas, leyeran [el Nuevo Testamento] […]. Anhelo que el labrador cante porciones de ellos para sí mismo mientras sigue el arado, que el tejedor los tararee al ritmo de su lanzadera”.
Debemos notar que el contexto de esta declaración de Erasmo es el mismo que para Tyndale en su respuesta al sacerdote: no una teoría de traducción de la Biblia, sino la cuestión de la autoridad para la creencia y la necesidad de que la Escritura llegue a todos los segmentos de la sociedad. Ni Erasmo ni Tyndale hablaron de un público objetivo para la traducción de la Biblia (un concepto que no surgió hasta el auge de la traducción de equivalencia dinámica a mediados del siglo XX). La lealtad de Tyndale (y la de sus sucesores durante 500 años) no fue a un público objetivo con habilidades lingüísticas mínimas, sino a las palabras que los escritores de la Palabra de Dios realmente usaron, ya fueran difíciles o fáciles de comprender.
En resumen, Tyndale no fue uno de los primeros defensores de la traducción de equivalencia dinámica dirigida a un público de escuela primaria.

La filosofía de traducción de Tyndale
La declaración malinterpretada del joven del arado está tan arraigada en el pensamiento popular que resulta sorprendente aprender que Tyndale estaba firmemente comprometido con una teoría literal de traducción. Él creía que la tarea de un traductor es encontrar las palabras en inglés que mejor coincidan con las palabras originales de la Biblia. Si no existía una palabra equivalente en inglés para un término bíblico particular, en ocasiones Tyndale inventaba una (repent y atonement, por ejemplo). En general, Tyndale añadió unas 1700 palabras al idioma inglés, el mismo número que Shakespeare añadió a finales del mismo siglo.
El propio Tyndale dejó claro que respaldaba la traducción literal. Le escribió a su compañero, el reformador inglés John Frith, quien estaba encarcelado en la Torre de Londres esperando el martirio, lo siguiente: “Pongo a Dios por testigo para el día en que comparezcamos ante nuestro Señor Jesús para rendir cuentas de nuestras acciones, que nunca alteré ni una sílaba de la Palabra de Dios en contra de mi conciencia”. Ni una sola sílaba: Tyndale, el traductor, estaba comprometido con la correspondencia léxica precisa entre el griego original y la traducción al inglés.
Tampoco es este el único lugar donde Tyndale afirmó esta teoría de traducción. En su tratado religioso The Obedience of a Christian Man (La obediencia de un hombre cristiano), Tyndale escribió que “la forma de hablar” en los textos originales de la Biblia es tan compatible con el inglés que “en mil lugares no necesitas más que traducirlo al inglés palabra por palabra” para lograr efectos de “gracia y dulzura, sentido y pura comprensión”.
Un pasaje crucial más de Tyndale nos dice aún más. En el prólogo a su revisión de 1534 de su Nuevo Testamento de 1526, Tyndale ofreció esta máxima:
…en muchos lugares, me parece mejor poner una declaración [explicación] en el margen, que alejarse demasiado del texto [del original]. Y en muchos lugares, donde el texto parece a primera vista difícil de entender, las circunstancias anteriores y posteriores [es decir, el contexto], y a menudo la lectura conjunta, lo hacen suficientemente claro.

Tyndale planta aquí firmemente su bandera en contra de la práctica de importar comentarios explicativos o interpretaciones al texto bíblico que se está traduciendo. Obviamente, pensaba que era algo bueno, no malo, que un lector luchara con el texto bíblico, incluso si a primera vista es difícil de entender. Su objetivo era la transparencia de lo que escribieron los autores bíblicos, no la transparencia para la comprensión inmediata de un lector en inglés.
¿Dónde podemos encontrar la influencia de la filosofía de traducción de Tyndale 500 años después? La encontramos en las traducciones contemporáneas que articulan y siguen una filosofía de traducción literal. Ejemplos de esto son la New King James Version, la English Standard Version (ESV) y la Updated American Standard Version. El prefacio de la ESV afirma correctamente que no solo está en el linaje de la King James, sino en la corriente principal de la tradición de traducción de la Biblia al inglés de Tyndale y King James.
Por el contrario, las traducciones de equivalencia dinámica (por ejemplo, la Nueva Versión Internacional, la Nueva Traducción Viviente y la Traducción Dios Habla Hoy) han apartado su rumbo de la teoría y práctica de traducción de la Biblia de Tyndale. Sus prefacios van en contra de lo que Tyndale defendía, y es importante que dejemos las cosas claras en este año conmemorativo.
La influencia de Tyndale en la Biblia en inglés
Tyndale no solo articuló una filosofía de traducción de larga data; también legó palabras y un estilo que han influido en el público lector de la Biblia durante 500 años. A continuación, examino tanto la naturaleza de las palabras y el estilo reales de Tyndale, como los medios por los cuales estos han perdurado durante 500 años hasta el día de hoy.
El malentendido sobre la declaración del joven del arado de Tyndale ha descarriado a muchos con respecto al estilo en el que él eligió expresar el contenido del Nuevo Testamento en inglés. Probablemente la visión dominante e incorrecta de su estilo es que es coloquial y deliberadamente reducido al nivel lingüístico de un niño de 10 años. Hay dos vías para refutar este error.

Una refutación proviene de la relación entre el Nuevo Testamento de Tyndale de 1526 (junto con su revisión de 1534 en la que Tyndale introdujo 4000 cambios) y la King James Version de 1611. Los traductores de la King James incorporaron el 83% del Nuevo Testamento de Tyndale de manera literal. El resto lo ajustaron. Sabemos de antemano, por lo tanto, que cualquier descriptor que usemos para la King James también es exacto para el vocabulario y estilo predominantes de Tyndale.
¿Qué dicen exactamente los detractores sobre el estilo de la King James? Lo estigmatizan por ser artificioso. Afirman que los traductores de la King James profanaron el lenguaje elevándolo excesivamente. Si ese es el caso, entonces la traducción de Tyndale está sujeta a las mismas críticas. Pero las afirmaciones son falsas.
La segunda forma de responder a la pregunta sobre el estilo de Tyndale es observar su traducción en sí misma. Cuando lo hacemos, podemos ver la falsedad de la afirmación común de que Tyndale redujo el lenguaje de los autores del Nuevo Testamento a monosílabos y oraciones cortas. Debido a que él estaba comprometido a reproducir lo que los autores bíblicos realmente escribieron, su estilo en inglés es tan variado como el estilo de los escritores del Nuevo Testamento.
Debemos recordar que el propio Tyndale fue la mayor fuerza individual en el paso del inglés medio al inglés moderno. En su “Carta al lector” adjunta a su Nuevo Testamento de 1526, Tyndale expresó el deseo de que “la rudeza de la obra ahora por primera vez” no “ofendiera” a sus lectores. Este es su reconocimiento del estado deficiente del idioma inglés a medida que comenzaba su transición del inglés medio al inglés moderno. La traducción de la Biblia de Tyndale, y luego su difusión por toda la sociedad inglesa, fueron las fuerzas principales que permitieron esta transición. El dicho “sin Tyndale, no hay Shakespeare” es cierto.

El rasgo estilístico más obvio del Nuevo Testamento de Tyndale es su claridad. Los pasajes fluyen sin problemas y se comprenden fácilmente. Esta claridad hace que los pasajes adornados retóricamente sean tan fáciles de leer como el estilo simple de las secciones narrativas. El siguiente pasaje sirve como representativo del estilo de Tyndale:
Bendito sea Dios el Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha bendecido con todo tipo de bendiciones espirituales en las cosas celestiales por Cristo, conforme nos había escogido en Él por amor, antes de que se pusieran los cimientos del mundo, para que fuéramos santos y sin culpa ante Sus ojos (Ef 1:3-4, ortografía y puntuación modernizadas por el autor).
¿Es esto elocuente? Sí, es lo que los expertos en retórica llaman el estilo alto o exaltado. ¿Se comprende fácilmente? También sí. Tyndale escribió para el joven del arado, pero no hacia él en el sentido de simplificar lo que los autores del Nuevo Testamento realmente escribieron.
La razón por la que el pasaje citado les parece familiar a la mayoría de los lectores de este ensayo es que el estilo de Tyndale y muchas de sus palabras se han transmitido en una continuidad ininterrumpida desde 1526 hasta el día de hoy. El medio de esa transmisión fue la King James Version. Una vez que Tyndale puso en marcha las ruedas de la traducción de la Biblia al inglés, una sucesión de traducciones al inglés del siglo XVI siguió sumándose al proyecto conjunto de avanzar progresivamente hacia la culminante King James Version. Esa traducción, a su vez, fue sinónimo de lo que el mundo de habla inglesa quiso decir con “la Biblia” durante los siguientes 400 años. A través de los siglos, los lectores de la Biblia en inglés han estado leyendo el Nuevo Testamento de Tyndale sin saberlo.

¿Sigue hablando el Nuevo Testamento de Tyndale en las palabras de la Biblia que tú usas? La respuesta depende de qué traducción leas. Si usas una traducción en la tradición de la traducción literal, la respuesta es sí. Si usas una traducción producida por traductores que se apartan de la tradición de la King James, la respuesta es no.
La influencia de Tyndale en la alfabetización bíblica
La influencia más completa del Nuevo Testamento de Tyndale en los últimos 500 años es simplemente el hecho de que el mundo de habla inglesa ha podido leer la Biblia en su propio idioma. Podemos darle crédito a Tyndale por derribar el muro que había impedido a las personas el acceso a una Biblia vernácula en inglés. Para comprender la naturaleza de esta liberación, necesitamos conocer la siguiente historia de represión, que hoy parece increíble.
En 1408, funcionarios de la Iglesia y del gobierno establecieron un edicto conocido como las Constituciones de Oxford. Este prohibía traducir cualquier parte de la Biblia al inglés y enseñar su contenido sin el permiso de la Iglesia. El famoso caso de los mártires de Coventry (como se registra en El libro de los mártires de Foxe) ilustra cuán completamente se siguió este edicto en Inglaterra hasta la publicación del Nuevo Testamento de Tyndale. Durante los mismos años en que Tyndale estaba haciendo su trabajo de traducción, un puñado de padres fueron condenados y quemados en Coventry por enseñar a sus hijos el Padrenuestro y los Diez Mandamientos en inglés.
En esa ocasión, una tal señora Smith escapó momentáneamente de la ejecución por falta de pruebas, pero mientras un alguacil la escoltaba a casa desde el lugar de la ejecución, este último escuchó un crujido de papel en su manga. Una investigación sobre la fuente del ruido reveló una copia del Padrenuestro y los Diez Mandamientos prohibidos, por lo que la señora Smith fue conducida de inmediato de regreso al lugar de la ejecución y quemada.

Fue el Nuevo Testamento de Tyndale el que puso fin a esta tiranía. Abrir la puerta a la distribución de la Biblia en inglés fue el mayor legado de Tyndale, pero por supuesto requirió todo lo que hemos notado sobre su Nuevo Testamento de 1526 para efectuar el cambio. Él cumplió con todos los requisitos para este logro. Se sometió a una vida de fugitivo en el continente europeo porque no podía traducir la Biblia en su tierra natal. Allí entregó su vida por ese objetivo.
No cualquier traducción habría logrado la revolución permanente que inició el Nuevo Testamento de Tyndale. La eficacia de una traducción de la Biblia al inglés depende de la calidad de sus palabras y estilo, así como del grado en que coincida con lo que escribieron los autores bíblicos. Todo lo que hemos notado sobre la grandeza del Nuevo Testamento de Tyndale le dio a la Biblia en inglés el impulso inicial que aseguró su éxito hasta el día de hoy.
Leído con avidez
Una ironía de la vida de Tyndale es que, si hubiera podido escapar del martirio por solo dos años más, podría haber regresado a Inglaterra como un héroe. En 1538, el rey Enrique VIII ordenó que se pusiera a disposición una copia de la Biblia en inglés para que la gente la leyera “en algún lugar conveniente” en cada iglesia parroquial de Inglaterra. La imagen más entrañable del entusiasmo con el que se abrazó la Biblia en inglés en los años de su difusión inicial en Inglaterra proviene de un historiador de la época llamado John Strype:
Fue maravilloso ver con qué alegría se recibió el libro de Dios […] en toda Inglaterra, entre todas las […] personas comunes; y con qué avidez se leía la Palabra de Dios, y qué afluencia a los lugares donde se leía. Todos los que podían, compraban el libro. […] E incluso los niños pequeños acudían en masa entre los demás para escuchar la lectura de porciones de las Sagradas Escrituras.
Es apropiado que honremos la vida y el logro de William Tyndale en su propio tiempo, y también la influencia de su trabajo de traducción a lo largo de cinco siglos. Pero eso pertenece al pasado. El tema más importante es el uso que hacemos del legado de Tyndale en nuestras propias vidas hoy en día. Gracias a William Tyndale, nosotros también podemos acudir en masa a las palabras de vida y leerlas con avidez.
Este artículo fue traducido y ajustado por David Riaño. El original fue publicado por Leland Ryken en Desiring God. Allí se encuentran las citas y notas al pie.
