¿En qué creemos?
En BITE creemos en un Dios eterno que existe en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, y confesamos que este Dios se ha revelado a la humanidad en Su creación, en la persona de Jesús y en la Biblia.
Creemos que Dios se revela a nosotros al inspirar las Escrituras en los sesenta y seis libros que la conforman. Consideramos que la Biblia constituye toda la Palabra de Dios, verbalmente inspirada, y que es completamente autoritativa e inerrante.
Creemos que todo el mundo y la humanidad (hombre y mujer) fueron creados por Dios. Creemos que Adán fue creado a la imagen de Dios, pero que distorsionó esa imagen al desobedecer el mandato del Señor. Como consecuencia, toda la humanidad fue alejada de su Creador y, por lo tanto, corrompida en cada aspecto de su vida y condenada a una separación eterna de Dios.
Creemos que, desde la eternidad, Dios determinó, en Su conocimiento, amor y gracia, enviar un rescate a la humanidad. Creemos que Dios envió a Su Hijo para rescatar a Sus hijos.
Creemos en el evangelio como las Buenas Nuevas de Jesucristo. Estas buenas noticias están centradas en Él y en Su resurrección, y son bíblicas, teológicas, históricas, apostólicas e intensamente personales.
Creemos en la centralidad de la cruz, a través de la cual Jesucristo, movido por amor y obediencia al Padre, se hizo humano, siendo completamente Dios y completamente hombre. Creemos en Su naturaleza mesiánica, Su obediencia perfecta, Su vida sin pecado, Sus señales, Su sacrificio y Su resurrección.
Creemos que, a través del sacrificio de Cristo, somos justificados ante Dios por medio de la fe solamente, y que en la cruz Él canceló el pecado y lo cargó sobre Sí mismo, venció a Satanás y nos reconcilió con el Padre.
Creemos que Cristo está sentado a la diestra de Dios y que es nuestro sacerdote y abogado ante el Padre.
Creemos que no hay otro camino de salvación sino a través de Cristo, por cuanto no hay otro nombre dado bajo el cielo por el cual podamos ser salvos.
Creemos que el Espíritu Santo está presente en todos los creyentes, y que Su función principal es aplicar la salvación ganada por Cristo, glorificar a Cristo y renovar, santificar y mantener unidos a los creyentes en la familia de Dios.
Creemos que quienes han sido salvados por fe, a través de la obra de Cristo, entran en el reino de Dios y hacen parte de la comunidad del pacto.
Creemos en el bautismo y en la Cena del Señor como ordenanzas instituidas por el mismo Señor Jesucristo, y que son símbolos de la entrada y de la pertenencia a la Iglesia.
Creemos en la importancia de la iglesia local para el desarrollo de la vida cristiana, la comunión y el ejercicio de los dones dados por gracia a cada creyente.
Creemos en el retorno de Jesucristo de manera personal, gloriosa y física para ejercer como juez final y consumar Su Reino.